Adornando Tumbas (Y Matando Profetas)
Adornando Tumbas (Y Matando Profetas)
Jesús Adrián Romero se ha apoderado de un hábito excepcional y precioso que uno sólo puede esperar promulgar en algún futuro, y es el descentralizarse activamente para permitir el flujo del devenir de la comunidad. Más fácil dicho que hecho. Cuando uno de los motivos de impulso de nuestra humanidad es la esperanza de la trascendencia a través de la conservación del poder y la influencia, la contra-lógica no convencional de este libro es precisamente lo contrario: considerarse uno mismo como parte de un total que sólo puede funcionar cuando hay una deferencia interna entre sus partes.  Sé que muchas personas excorian a Jesús Adrián por ser demasiado de la izquierda o demasiado liberal, pero, por conversaciones que hemos tenido tras puertas cerradas, puedo decir que él considera su propia posición como ortodoxa e incluso conservadora. Y si esto es de alguna manera reconfortante, entonces déjame ser un poco desalentador de la mejor manera posible. Tal vez no hay nada más amenazador para el status quo que alguien que paradójicamente está en la posición de ser conservador, pero dándole la bienvenida al evento del accidente. Si la izquierda es ideológica pero inactiva, y la derecha es activa para mantener las cosas igual, entonces JAR es un centrista para el cambio. Ni todo por allá, ni todo por acá, sino simultáneamente en los mejores lugares de ambos. Kudos, mi viejo.
Adrián Romero
Músico y productor

Jesús Adrián Romero

BIO

Escritor, compositor y músico, Fundador y director de Vástago producciones. Su música, sus libros y su mensaje son parte de un despertar en America Latina. Ha fundado varias congregaciones y desde hace más de tres años es pastor de Vástago Epicentro en Monterrey, Mexico. Trabaja para levantar una nueva generación de líderes que hagan Iglesia de acuerdo al corazón de Jesús.

Jesús Adrian Romero en su libro Adornando Tumbas (y matando profetas) hizo algo valiente: retó a la Iglesia. No es fácil sacar a flote incongruencias entre la vida de Jesús y el modo que opera la Iglesia Latinoamericana del siglo XXI. Sin embargo, es muy sano considerar las áreas en las cuales nos hemos desviado del corazón de la Biblia y del ejemplo de Jesús en nuestras vidas e iglesias. Le pido a Dios que muchísimas personas puedan leer este libro y tomar a pecho sus observaciones, pero sobre todo, le pido a Dios que me ayude a ser más como Jesús y que la Iglesia pueda seguir la pauta que Jesús marcó.
Jonathan Domingo
Pastor: Horizonte Ensenada
Agradezco a Jesús Adrian por este libro en el que dibuja con palabras, esos espejos en los que todos podemos ver reflejada aquella parte de nuestro ser que llamamos fe, una fe muchas veces fingida y otras más, moldeada por el ego y la vanagloria, donde solo nuestro gusto cultural y social lo queremos imponer como espiritual.  Gracias por la autocrítica que de manera sencilla pero inteligentemente reflexiva y profunda nos confronta, reconstruye y empuja a dejar la comodidad de una religión que va perdiendo el sentido y simplemente ser personas honestas que fortalecen su debilidad en esa bella incertidumbre de cada día parecernos un poquito a Jesús a través de su palabra. 
Paco Palafox
Cuando escuché “Sencilla y arrogante”, una de las canciones del último álbum de Jesús Adrián, la primera palabra que apareció en mi cabeza fue “Iglesia”, nuestra Iglesia, la institucional. Al leer “Adornando tumbas...” me fue inevitable pensar: “¿es esta una secuela de la canción?”, pues yo creo que sí. Jesús Adrián Romero abre su corazón con plena honestidad y se sumerge en las siempre peligrosas aguas de querer hacer una radiografía de la Iglesia en Latinoamérica hoy. El riesgo bien vale la pena cuando se trata de hacer reflexionar a una Iglesia que muchas veces se deja adormecer por cantos de sirenas que dicen que todo está bien... o que todo está perdido. ¡Somos tan volátiles! Este libro amerita una advertencia y me gustaría hacerla: Usted no podrá leerlo sin sentirse a ratos confrontado, en otros conmovido e incluso puedo imaginar que en varios momentos muchos de los lectores querrán dejarlo a un lado invadidos por la frustración y hasta rabia… No sé tú, pero yo sólo leo libros que me confrontan a ese nivel, ¡me resultan fascinantes!
César Soto